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LA JUSTICIA “INDEPENDIENTE” Y EL BANCO PICHINCHA

Por: LUIS TORRES RODRIGUEZ

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Correa, obligó a los banqueros a vender los medios de comunicación, y Egas simuló vender Teleamazonas, razón por la que la Superintendencia de Bancos inició una acción legal en contra de Egas, mientras ahora ese canal sostiene al gobierno del “reparto”.

La desgracia de la historia del Ecuador, es la historia gloriosa de corrupción de su sistema financiero.

Con excepción de poquísimos períodos de la historia de nuestro país, las oligarquías han dominado el estado para su exclusivo interés.

Entre finales de los siglos 19 y comienzos del 20, el Ecuador vivió una época denominada de los “gran cacao”, conformada por banqueros, agro exportadores, hacendados, donde los primeros emitieron dinero a su antojo y de manera fraudulenta, sometiéndole al estado con sus empréstitos onerosos, montos que superaban el capital del propio banco

Fue necesario la “revolución juliana” (1925-1931) para establecer regulaciones y crear el Banco Central, luego de rabiosa oposición; establecieron el impuesto a la renta y aprobaron el código laboral.

Según Luis Napoleón Dillón, había bancos “enanos con cabezas de gigantes”, con capitales de S/.700.000 de capital y S/.10.000.000 de cédulas emitidas. En las acciones ilícitas ya se destacaba nítidamente el Banco Pichincha, que fue creado en 1906, que capitaneaba el incumplimiento en el pago de impuestos al erario nacional. Dillón que para esa época fue Ministro de Hacienda, escribió en un artículo titulado “Lista Sugestiva”, lo siguiente:Se trata, nada menos de que el Ministerio de Hacienda, revisando cuentas, acaba de condenar a los bancos de la República al pago de la suma gorda de S/.312.497,90 por impuestos no cancelados correspondientes a los años de 1920 a 1925 y en la cual participan los bancos en la siguiente proporción: Banco del Pichincha S/.35.221,25.- Compañía de Crédito Agrícola e industrial S/.21.426,06.- Compañía de Prestamos S/.27.055.09.- Compañía de Abasto S/.21.301,55.- Banco del Ecuador S/.21.117,92.- Banco Comercial y Agrícola S/30.631,48.- Banco de Descuento S/.20.963,32.- Banco de Crédito Hipotecario S/.17.312,18.- Banco Territorial S/.21.937,68.- Banco Italiano S/.6.140.- Caja de Ahorros de Guayaquil S/.900.- La Previsora S/.7.475,84.- La Filantrópica S/.4.522.- Sociedad General de Crédito S/. 17.000.- Unión Bancaria S/.8.340.- Banco de Manabí S/.5.149,69.- Banco Tungurahua S/.4.076,43.- Banco del Azuay S/.41.621,64. La lista es elocuente y bien merece la pena conservarla para la historia.”

El sistema financiero ha sido el principal actor político en la vida del país, para lo que financió a sus abogados para que sean presidentes y vicepresidente de la república. Los casos más recientes son los de Rodrigo Borja y León Roldós. De igual manera ha controlado varias universidades privadas, en calidad de propietario o accionista, de donde han salido profesionales para servir a sus intereses. Los últimos casos son de Mahuad y Correa.

Los medios de comunicación, no se quedan atrás y han jugado un rol trascendente, para chantajear a los gobiernos de turno, manteniéndoles, votándoles o intentando votarles. (Los casos más recientes son los de Lucio Gutiérrez, en el 2005; y, de Correa, el 30 de septiembre de 2010). El canal de televisión de Fidel Egas (Teleamazonas) transmitía en vivo y en directo, el golpe a Gutiérrez y el intento de golpe a Correa, que había sido incentivado por el diario El Comercio. Para la justicia “independiente”, este hecho nunca existió, tampoco muertos, rescate, ni sublevación.

El Banco Pichincha promovió y posiblemente financió, una “comisión anticorrupción” de carácter privada, para combatir al gobierno de Correa. Al frente de esta comisión estuvo el economista Jorge Rodríguez, quien había hecho méritos sobrados para favorecer al Banco del Pichincha en una anterior comisión, que conoció las irregularidades de los créditos concedidos por la Corporación Financiera Nacional (CFN) al Banco del Pichincha, para salvarle de la quiebra en 1998-1999. Los exámenes especiales y las auditorías realizadas señalan una serie de irregularidades, pero, la famosa “comisión” no encontró responsabilidades civiles y peor penales, de los funcionarios de la CFN.

El Banco del Pichincha en el atraco financiero de 1998-1999, para evitar el pago de impuestos al Servicio de Rentas Internas forjó dos contabilidades: en la presentada al SRI, tenía pérdidas; y a la Superintendencia de Bancos con ganancias. La doble contabilidad ya ha sido legalizada por el gobierno “del reparto” que vivimos. Pero, antes el fiscal general del Estado, Galo Chiriboga, ya había congelado la denuncia contra el Banco del Pichincha por su actuación fraudulenta, que está en indagación desde el 2012.

Como si esto fuera poco, el mismo Chiriboga, en conocimiento de una denuncia de lavado de activos contra el Banco del Pichincha, y con las resoluciones dictadas por la Junta Bancaria, sancionando al Banco Pichincha por haber ocultado y recibido dineros de narcotraficantes y delincuentes comunes, lo que la ley denomina “movimientos inusuales”, el fiscal Chiriboga llamó al Banco Pichincha para asesorar y ayudar a controlar el lavado de activos. La fiscalía y la justicia “independiente”, resolvieron archivar la denuncia y desaparecer el expediente.

El ex presidente Correa tuvo la osadía de iniciar y ganar un juicio al Banco del Pichincha, que le obligó a desembolsar USD $600.000, lo que fue compensado con la legalización de las tasas de interés de usura que cobra el sistema financiero, y que en la etapa correista recibieron las mayores ganancias de su historia.

Para intimidarle al sistema financiero, Correa conformó una comisión de investigación de la crisis financiera del año 1998-1999, para luego hacer desaparecer el informe. Las comisiones anticorrupción, pública y privada, han hecho mutis por el foro, y por supuesto el economista Rodríguez. La mayor corrupción en la historia del Ecuador ha sido enterrada por los anti corrupción.

Correa, obligó a los banqueros a vender los medios de comunicación, y Egas simuló vender Teleamazonas, razón por la que la Superintendencia de Bancos inició una acción legal en contra de Egas, mientras ahora ese canal sostiene al gobierno del “reparto”. De antemano ya sabemos cómo se pronunciará la justicia “independiente” que hoy tenemos. Será de la misma manera que ha beneficiado a Luis Chiriboga, ex presidente de la Federación Ecuatoriana de Futbol, reduciéndole su pena de 10 a 6 años, por el manejo irregular de los fondos de la entidad deportiva, y que fue cliente de los Bancos Pichincha y Guayaquil, que lo defendieron en el juicio, enviando a sus representantes en calidad de testigos a favor de Chiriboga, que reposa en su departamento de USD$600.000. ¡Este es el poder del Banco Pichincha y Lasso en la justicia “independiente”!

Las viejas y nuevas generaciones arremeten contra quienes osaron enfrentarse al Banco Pichincha. El abogado Felipe Rodríguez, abogado del Banco Pichincha (hijo del economista Jorge Rodríguez), es nada menos que el defensor de Fernando Balda, quien ahora manda en la Función Judicial y sus pedidos son órdenes en la justicia “independiente”. Él ha logrado que se dicte orden de prisión contra Rafael Correa, defendiendo a un prontuariado que no tiene de donde pagarle. ¿Será el Banco Pichincha que está pagando los honorarios de Felipe Rodríguez? ¿Será el genocida Uribe quien está pagando los honorarios que debe Balda? ¿Será el lavado de activos que financia esta causa?

La función judicial ahora manejada por el ex contralor de Febres Cordero (época de asesinatos, desapariciones y corrupción), es el nuevo “justiciero” del Ecuador, para defender los intereses de la banca y todos los delincuentes de cuello blanco.

¡En el capitalismo, todo juicio es mercancía que se vende al mejor postor! ¡La nueva justicia “independiente” empieza a brillar por su corrupción! ¡El Banco Pichincha podrá seguir haciendo “en confianza” lo que siempre ha hecho!

 

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