Ultimate magazine theme for WordPress.

EL BANQUETE

LUIS TORRES RODRIGUEZ

592

El banquete está servido para: el gabinete empresarial y el inquilino de Carondelet, mientras se llevan el país en silla de ruedas.

Es una comida esplendida y abundante, a la que asisten pocos escogidos, y es financiada por las ganancias de una empresa o los impuestos pagados por la mayoría en un Estado. En el banquete celebran algo a costa de alguien.

Es, también, el título de la obra clásica, escrita por Platón, donde el principal papel lo tiene Sócrates y el importante tema es el “amor” – la homosexualidad y la pederastia, accesoriamente -, que, entre discursos, diálogos y mucho alcohol, discurren reflexiones interesantes y otras no tanto.

En el Ecuador se acaba de celebrar otro banquete, donde el anfitrión es el presidente de la república, y los invitados son los representantes: empresariales, financieros y de la derecha política, cuyo tema fundamental es: la repartición de las acciones de la gran empresa llamada Estado, a cambio de mantenerle sin oposición ni contratiempo los cuatro largos años de mandato.

En lugar del “Liceo” se ha conformado un “gabinete empresarial”, encargado de elaborar un “plan de negocios”, que será el campeón de las “para-olimpiadas” de inicios del siglo XXI, donde tiene asegurado privativamente: el oro, la plata y el bronce. Antes, ya lo habían obtenido en la sucretización, y luego en el atraco bancario. Ahora vuelven por las medallas que les arrebataron durante diez años por un gobierno “populista” y “arbitrario”, que no les permitió cargarse el país sobre ruedas y peor en silla de ruedas.

El banquete se ha desarrollado en varios actos y sin ningún escrúpulo; con toda la premeditación y alevosía que caracteriza a un farsante.

Primero se dijo que no había tal “mesa servida”, que el país estaba destrozado y en grave crisis. Ante este cadáver insepulto, han venido las aves de rapiña a servirse los “huesos” en un gran banquete. El presidente, por haber estado en la ONU, sabe de banquetes y no de vulgares mesas servidas.

El segundo plato fuerte, fue la vicepresidencia de la república, que de manera cosmética la ostenta ahora una mujer.

El tercer plato fuerte es la institucionalidad del país, que, a través de una fraudulenta y mañosa consulta, es arrebatada por un ex conservador, ex demócrata cristiano y ex cefepista, -además de abogado-, quien se ha tomado toda la endeble estructura del Estado (judicial, legislativo, ejecutivo, instituciones de control) para ponerlas al servicio de los grupos más retardatarios del país. En la toma ilegal y arbitraria, hay excepciones, como la del bufón, auto proclamado contralor.

El “hueso” principal que les ha dado a degustar a los campeones para-olímpicos, es el Ministerio de Economía, y con él, el servicio de rentas internas y las aduanas. Con todos ellos, tendrán todo el dinero del Estado a su disposición, ya no pagarán impuestos sus empresas y podrán traer todo el contrabando del mundo. Serán subvencionados en todo y para todo, lo que fue plasmado en el plan de negocios presentado por el presidente a la asamblea nacional.

Entre estos platos gigantes que alcanzan en un salón amarillo de palacio, y no en una simple mesa, están otros aperitivos, no de menor importancia.

Por ejemplo: decidieron eliminar la secretaria de inteligencia y dejar en libertad para que los grupos narcotraficantes, puedan entrar con fuerza en el Ecuador y enfrentarse directamente a la policía nacional. Se consolidan dos grupos delincuenciales: uno con uniformes regulares y otro con irregulares. (Para contraponer este “exitosa” política, su homólogo de Colombia decidió firmar un convenio con la OTAN, para asegurar la exportación a Europa, de la sobre producción de droga, que está garantizada con las siete bases militares norteamericanas)

El lavado de activos ilícitos ha sido legalizado, a través del requerimiento de las famosas “inversiones”, de carácter nacional e internacional, que vendrán al país, directamente de los paraísos fiscales, con exoneración de impuestos y sin preguntar de donde provienen esos activos. Los treinta mil millones que tienen los representados del “gabinete empresarial” podrán volver al país, en medio de la algarabía del presidente y sus secuaces.

El sistema financiero y la banca en general, ya no tienen restricciones para el lavado; existen: la superintendencia de bancos y la unidad de análisis financiero, que ya no sancionan administrativamente a los bancos por el lavado de dinero, que en la época del autoritario y prepotente expresidente los sancionaba y publicaba en la página web. La libertad de empresa, bajo el farsante, se consolida.

El banquete está servido para: el gabinete empresarial y el inquilino de Carondelet, mientras se llevan el país en silla de ruedas.

LUIS TORRES RODRIGUEZ

Los comentarios están cerrados.